Acerca de...

Bienvenidos a Crítico Crónico, el blog de cine con el criterio más arbitrario de la historia. 

En serio. No esperéis entrar aquí para leer sesudas reflexiones sobre el séptimo arte, no os creáis a pies juntillas nada de lo que aquí haya escrito y sobre todo no os privéis de cagaros en todos y cada uno de los muertos del señor que redactando estas líneas se halla. Pero, a poder ser, hacedlo con cariño.

Porque, pese a que en algún momento correrá la sangre, éste pretende ser un blog donde prime el cachondeo y el buen rollo, el derroche de entusiasmo absurdamente subjetivo por series o películas que le encanten al autor en contraste con el odio impío y desproporcionado por las obras que le horroricen

Y que sí. Que esto es así, un poco, en todos los blogs de este tipo, es posible. Pero la idea es que esto sea un poco más jarcoreti de lo habitual. No pretende ser un blog estrictamente cómico, pero las salidas de tono estarán a la orden del día. Es triste, pero posiblemente ese sea el único granito de arena que pueda aportar ahora mismo a este mundillo.



«Porque tampoco es que se haya matado mucho con el logo», pensará el astuto lector.


Porque, pensadlo bien: ¿quién es el julandrón que se abre un blog en 2015? Ya no sólo por el anacronismo que el simple hecho representa, sino por la estúpida arrogancia de pensar que se tiene algo que decir en un mundo donde hay millones de personas que seguramente hayan dicho lo mismo que yo pero con menos errores gramaticales, más gracia y teniendo el triple de idea sobre el tema.

Pues si me permitís una breve presentación, me llamo Juan Carlos. Tengo 21 años, exceso de tiempo libre y una obsesión insana por el cine, las series de televisión y el onanismo compulsivo. El tema es que no soy veterano del todo a la hora de esto de escribir, ya que llevo desde 2006 actualizando irregularmente Juankiblog, mi blog personal con aspiraciones humorísticas. Y, en realidad, todo nació de allí.

Hace unos años solía alternar mis posts habituales sobre sacarme la chorra en clase con otros dedicados al cine. Pero pronto me di cuenta de que mis lectores habituales no compartían del todo mi afición por ese tema, así que decidí dejar de aburrirles con mis interminables críticas y análisis cinematográfico de baratillo y conseguí (de algún modo) que me dejasen publicar mi basura en Cine en Serio. Años más tarde conseguí que me pagaran por hacer exactamente lo mismo en (la, por desgracia, ya extinta) Mundocine, de Ocio Digital.

Fue con el cierre de ésta última cuando me percaté de que quizá lo más aconsejable en estas ocasiones sería coger el toro por los cuernos, echarle unos huevazos como dos cabezas de enano y crear mi propio blog sobre cine y series de televisión. Un sitio donde poder divagar tranquilamente sin tener que preocuparme de violentar a mis lectores (o a los de páginas mucho más serias y prestigiosas en las que me dejasen participar). Tener un garito propio, donde se pinchara exactamente la música que yo quisiera y todo estuviera a mi gusto. Punto pelota. Y si no hay lectores que me acompañen, pues no los habrá. No pasa nada. Y esos disgustos de más que nos ahorramos. Esto es para mí. Es terapéutico. 

Pero desde luego, tampoco estaría de más haceros pasar un buen rato, y sería de necio negar que en el fondo me gustaría que gozaseis de este proyecto casi tanto como yo lo voy a gozar escribiendo en él.

A ver si tengo suerte.